Cumplió las veces de capilla palatina del conjunto palaciego del Naranco. Su altar se conserva hoy día en Santa María del Naranco. Sólo ha llegado hasta nosotros el tercio occidental del edificio. El resto debió venirse abajo como consecuencia de la erosión ejercida por riachuelo cercano y por la escasa y pobre cimentación. A pesar de todo se ha reconstruido la planta pudiendo señalar los siguientes espacios :A los pies un vestíbulo que sobresale ligeramente de las dependencias laterales. En el interior este espacio tendría un segundo piso que funcionaría como tribuna regia ( lugar habitual de estas tribunas en el mundo prerrománico europeo ) y a la que se accedería por las escaleras situadas en las cámaras dispuestas a ambos lados del vestíbulo. La tribuna recibiría su iluminación por el gran vano con celosía abierto en la parte superior del muro del vestíbulo.