En esta localidad debemos tomar la C637 en dirección a Cangas de Onís. Aproximadamente a mitad de camino nos detendremos para tomar un corto ramal que nos llevará hasta el monasterio de San Pedro de Villanueva, con una iglesia románica en la que destacan los hermosos capiteles de su portada, con escenas de la despedida de la dama y el caballero y de caza, que han sido interpretadas como expresión de la historia del rey Favila, muerto por un oso. El monasterio, que tiene además un claustro y otras dependencias de los siglos XVII y XVIII, será convertido en un próximo futuro en Parador Nacional.
Cangas de Onís es una villa hermosa que invita al paseo y en la que se celebra todos los domingos un tradicional mercado en el que podemos encontrar gran variedad de quesos asturianos. Su puente romano, en realidad medieval, es tan famoso que se ha convertido en emblemático de la villa. En Contranquil se encuentra la ermita de la Santa Cruz, dentro de la cual podemos ver un dolmen de la Edad del Bronce.
Poco después tomaremos la desviación hacia Covadonga, santuario de profunda significación para los asturianos. Además de la imagen de la Santina, en su cueva, podremos visitar la colegiata de San Fernando, del siglo XVII y la basílica historicista de 1901. La excursión se debe prolongar ascendiendo hasta los Lagos de La Ercina y Enol por la serpenteante carretera, adentrándonos en el Parque Nacional de Covadonga, donde la naturaleza asturiana trazó su obra maestra, en la que se conservan grandes extensiones de bosques de hayas, robles tejos y acebos.
De regreso, siguiendo por la carretera AS-114 deteniéndonos en Corao, situado a 5 kilómetros de Cangas, antaño famosa por sus artesanos relojeros y lugar elegido por el polifacético Roberto Frassinelli, el alemán de Corao, para establecerse en Asturias. En Corao tomaremos una desviación para visitar la iglesia de Santa Eulalia de Abamia. Su origen parece remontarse al siglo VIII, la leyenda cuenta que fue fundada por D. Pelayo. En ella se encuentra la piedra que cubría el supulcro de la esposa de Don Pelayo y los restos de Frassinelli. Fue reformada en los siglos X, XIV, XVIII y XIX.