Aunque igual de retrasado, al menos en el concejo de Peñamellera Alta, el centro de interpretación de la Cueva de Llonín va buscando su sitio. A principios del próximo año se firmará el convenio para el desarrollo del centro. En él se mostrarán al público los secretos de esta cueva, que guarda en sus muros una gran colección de grabados y pinturas rupestres que, actualmente, están siendo estudiados por el arqueólogo Javier Fortea.