El arte asturiano por antonomasia es el Prerrománico, producto del Reino de Asturias, que ha sido declarado patrimonio de la humanidad. Aunque también el románico ha dejado en nuestro país muestras en pequeñas iglesias desperdigadas por nuestra geografía.
El Sr. Llanes de Espriella dirigio desde Palermo la construcción del palacio en 1616, aunque posteriormente ha sufrido otras remodelaciones en los s. XVIII y XIX.