El arte asturiano por antonomasia es el Prerrománico, producto del Reino de Asturias, que ha sido declarado patrimonio de la humanidad. Aunque también el románico ha dejado en nuestro país muestras en pequeñas iglesias desperdigadas por nuestra geografía.
La construcción primitiva, de la que solo quedan restos, data del s.IX y la reconstrucción con trazas románicas del s.XII. Se trata de una iglesia rural de planta irregular, nave única, cabecera cuadrada, sacristía adosada al muro Sur, y cabildo semidiáfano al Sur y hermético al Oeste.