Entre las playas de Andrín y la Ballota se encuentra este mirador, justo en la cima de los acantilados que las separan.
El acceso se puede hacer fácilmente a pie. El camino surge en un recodo de la carretera que va desde Llanes a la localidad de Andrín. Hay un pequeño apracamiento justo desde el punto en el que sale el camino.
Desde el aparcamiento se caminan unos 200 metros cuesta arriba hasta que se llega a una plataforma de hormigón suspendida sobre los acantilados. Subirse es toda una experiencia que nos permite contemplar las playas a vista de pájaro.