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El yacimiento-museo de las Termas Romanas de Campo Valdés en Gijón es un museo creado con el fin de conservar, investigar y difundir los restos de unas termas públicas de época romana.
La presencia de la ruina condiciona los contenidos del museo. Así, la visita a los restos del edificio termal está precedida por varias unidades informativas que explican el significado de las termas en el mundo romano, sus funciones, las tipologías, la distribución espacial y las actividades propias de cada habitación. Además de la información general sobre las termas, se habla del desarrollo del Gijón romano, la muralla, las termas de Gijón y su interpretación. Los restos materiales más significativos hallados durante las excavaciones, se exponen en una vitrina corrida en el pasillo que da paso al yacimiento.
El visitante se introduce en la ruina a través de una pasarela que reproduce el recorrido original. Cada espacio se presenta con una reconstrucción infográfica del interior. Así mismo, mediante luces de colores se intenta evocar las zonas frías, las zonas de baños templados, los espacios calientes, los hornos, explicando así el sistema de calefacción romano.
La visita comienza en la sala de audiovisuales, con una proyección sobre la historia de las termas en el mundo romano y de las termas de Gijón. A la izquierda de esta estancia pueden observarse los restos de la cimentación de la muralla tardorromana conservados in situ. A continuación, y volviendo a la parte central, una serie de paneles ofrecen información sobre las termas romanas y las termas de Gijón y una gran maqueta reconstruye volumétricamente el edificio. En el espacio frontal, se presenta la restitución de una pared de las estancias pintadas de las termas e información sobre las pinturas, su estilo y cronología.
La visita continua por el pasillo, donde una vitrina corrida muestra los materiales arqueológicos más representativos recuperados en las excavaciones: materiales constructivos, cerámicas, vidrios, restos óseos, etc. Una maqueta del sistema de calefacción (hipocaustum) permite comprender su funcionamiento.
Una vez finalizada esta primera parte, se inicia el recorrido por las termas. En primer lugar se encuentran las columnillas de ladrillos redondos de la sudatio (S). Después de subir la escalera, se accede al pasillo central (Pa), y se pueden ver las estancias del primer edificio termal: el apodyterium (A), frigidarium (F) con la piscina (Pi), el primer tepidarium (T1), el segundo tepidarium (T2) y el caldarium (C).
El plan de circulación de esta parte del edificio era retrógrado, es decir, se entraba y salía por las mismas habitaciones. El itinerario principal comenzaba en el vestuario (apodyterium), de ahí se pasaba al frigidarium o sala de baños fríos, desde donde se accedía a los ambientes cálidos (tepidarium y caldarium). Desde estas estancias, el usuario volvía al apodyterium y el paso por la sudatio era opcional. Este recorrido se llama de "tipo pompeyano", nombre debido a su frecuencia en las numerosas termas de la ciudad de Pompeya.
Cuando el edificio se amplia, a partir del siglo II d.C., la circulación se complica, sin que pueda determinarse con seguridad debido a la falta de información sobre las estancias ubicadas bajo la iglesia de San Pedro. El visitante, girando a la izquierda desde el caldarium, advertirá una serie de habitaciones con zócalos con restos de pinturas. A la derecha, se explica el procedimiento de recuperación y restauración de los restos pictóricos de este área del yacimiento. Al finalizar este pasillo, se puede observar una habitación rectangular con un hipocausto de columnillas muy completo y con restos de los tubuli laterici utilizados para calentar la pared (S). Al fondo, se conserva in situ un sarcófago de piedra y una tumba de lajas, elementos representativos de la necrópolis que se ubicó en este espacio en época medieval. |