Arbusto que puede alcanzar el porte de árbol. Tiene un crecimiento lento. Querencioso a los pisos montano y subalpino en climas templados-fríos. Abunda en sotobosques de haya, pino silvestre y roble. Su importancia es crucial para la supervivencia de ciertas especies como el Urogallo, que se alimenta de sus característicos frutos rojos en invierno. También la fauna se refugia en él, ya que la temperatura en el interior suele ser superior en unos grados a la del entorno. Actualmente es una especie protegida y se encuentra prohibido recoger Acebo, costumbre típica navideña, que hace un flaco favor a su conservación