Entra el Camino en Asturias por el puerto de Pajares, paso natural donde la abrupta cordillera Cantábrica suaviza su altura, para convertirle en el históricamente más transitado de la región. Altas cumbres, bosques de hayas y extensas praderas acompañan al peregrino en un vertiginoso descenso hacia el fondo del valle del río Pajares. A su paso se jalonan pequeñas poblaciones que se encaraman en la ladera y que desde antaño prestaron atención a los caminantes; Pajares, Flor de Acebo, La Romía, Navedo y Las Puentes, donde se localiza la capilla del hospital de San Bartolomé, y a escasa distancia la parroquial de San Martín, la rectoral y la casona de los Hevia Campomanes, levantadas entre el siglo XVII y XVIII.
Desde aquí se inicia un pronunciado ascenso que conduce al lugar de Herías, para a continuación descender a principal, a la que asoma la capilla del antiguo hospital de peregrinos, y salva el río Huerna por un antiguo puente, situado junto al palacio de los Ramírez de Jove del siglo XVII.