El Bosque de Peloño es uno de los
espacios forestales más emblemáticos de Asturias.
Constituye un espectáculo cromático único en el otoño
por su frondosa masa boscosa de especies autóctonas.Sus
límites representan prácticamente la cuenca de recepción
del arroyo de la Canalina, cuya altitud máxima
corresponde a Peña Pileñes (2.012 m) y la mínima (900 m)
al desfiladero que precede a la confluencia del arroyo
citado con el río Mojizo. El suelo se caracteriza por la
superposición de dos unidades litológicas, una masiva y
resistente de cuarcitas y calizas de montaña y otra
constituida por materiales tipo pizarra. Su combinación
da paso a estructuras cabalgantes que se repiten en todo
el sector, y como en el resto de la Cordillera, se
observan huellas del modelado glaciar en sus circos y
pequeñas morrenas.
En su corta extensión, cada rincón guarda una sorpresa,
como la Majada de Arcenorio, con su ermita de Nuestra
Señora o la impresionante Peña Ten
El monte Peloño se encuentra situado en la zona
suroriental de Asturias, ya en las cercanías de la
provincia de León. Sus límites se incluyen plenamente en
el concejo de Ponga.
La Reserva Natural tiene un total de 1.507 hectáreas de
las que 1.455 pertenecen a los pueblos de San Juan,
Casielles, San Ignacio y Viego, mientras que las 42
hectáreas restantes son enclavados
La superficie ocupada por los bosques se aproxima mucho
al total de la estimada para la Reserva. Las masas
boscosas aparecen, no obstante, entremezcladas con áreas
de pequeña extensión, deforestadas y dedicadas a prados
y pastos o cubiertas por distintos tipos de matorrales.
El bosque caducifolio es el elemento más representativo
del paisaje de Peloño. La cobertura del haya reduce la
luz en el sotobosque, con lo que impone una severa
competencia para otras especies, como los pequeños
núcleos de robledal. En la alta montaña se desarrollan
los matorrales de enebro rastrero, con gayuba en las
peñas calcáreas y con brecina y arándano en los
sustratos silíceos.
Se encuentran representados en este espacio todos los
elementos que configuran la riqueza faunística de la
montaña centro-oriental. Está constatada la presencia
del oso en Peloño y alrededores, donde la población
oriental de la Cordillera Cantábrica establece el límite
de su área de distribución por el oeste. Se encuentran
aquí importantes poblaciones de rebecos así como
abundancia de lobos. La existencia de masas arbóreas
relativamente extensas propicia la presencia del
urogallo, que cuenta con núcleos especialmente
interesantes en el monte Peloño. El resto de las aves,
así como los reptiles y anfibios, cuentan con un elevado
número de especies, favorecidos por la conservación de
sus hábitats.
informacion en el telefono 985 84 30 01.