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<%contenido%>Partiendo de Benia, se atraviesa el puente de Villoria y se remonta la pista que se dirige a Castro. Superadas apenas dos cerradas curvas, en una de fuerte giro a la derecha, sale a la izquierda una pequeña senda conocida como el camino de Castro que lleva a la ermita; desde ella podemos subir hasta Castro por un sendero entre prados. Una vez en la aldea se sigue ascendiendo en dirección S., entrando en un prado por una portilla junto a una gran cerezal, y subiendo por un pequeño sendero hasta tomar la pista que se había abandonado anteriormente, desde donde ya hay unas vistas notables.
Al finalizar la pista, en el Cotu, se entra en un prado con servidumbre de paso, en el que hay una cabaña aislada junto a unos árboles; al otro lado de la casa hay una portilla desde donde se puede ver ya la cumbre de Pandescura, el Llano de la Cruz (que forma un collado a la derecha de la cumbre) y abajo, a la izquierda nuestra, el río Violeu.
Sin perder altura, por una senda de pastores, se entra en una zona rocosa (Covalierda) que discurre frente a una pequeña surgencia, la Fuente de los Pastores, poco antes de llegar al Llano de la Cruz. La ascensión es evidente por un pendiente que lleva a los pies de la cumbre, que se asciende por su derecha; las vistas son inmejorables sobre los Picos, el río Casaño, el valle de Onís, el Cuera y el puertu altu. El regreso puede ser por el mismo itinerario o por el margen derecho del río Huesal, por Cuevascares a Cardosas y bajar a Avín por la pista.
Tiempos: unas 4 horas ida y vuelta.<%pagina%> |