La costa asturiana es el área con mayor diversidad de especies de cetáceos del Cantábrico (Inventario de Cetáceos de las Aguas Atlánticas Peninsulares) y la zona del Cabo Peñas un buen lugar de avistamiento de estos animales. Durante el verano, frente al cabo, aguas frías cargadas de nutrientes afloran a la superficie favoreciendo la producción primaria (fitoplacton) y los niveles más elevados de la cadena trófica. Este fenómeno de afloramiento puede ser debido a las corrientes derivadas de los vientos del NE, que desplazan hacia el O las aguas superficiales, siendo sustituidas por aguas profundas.