El orden sauristiquios, o caderas de reptil, contenía dinosaurios con grandes aberturas reduciendo el peso del cráneo, dientes, la mayoría, dispuestos en el borde exterior de las mandíbulas, y la mayoría un pubis apuntando hacia delante, el hueso frontal de la cadera, al igual que otros reptiles primitivos Casi todos los terópodos eran bípedos y carnívoros. Algunos, como el Tiranosaurio de la última parte del período cretácico, alcanzaban longitudes de hasta 12 m y llegaban a pesar 5 toneladas. Los de mayor tamaño presentaban dientes grandes y puntiagudos adaptados para descuartizar a las presas. Las huellas de los fósiles revelan que estos terópodos de gran tamaño caminaban más erguidos que los dinosaurios herbívoros grandes y se movían con mayor agilidad y rapidez