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El bando de Santa María Magdalena, que dispone de capilla en la localidad desde el siglo XIII, tiene su origen en 1837 al calor de las disputas políticas entre los partidos exaltado y moderado. La imagen de La Magdalena llanisca responde al modelo de penitente y se viste con una tosca túnica. Los integrantes de su bando han adoptado el clavel como flor distintiva, sustituyendo al primitivo heliotropo, e inician las celebraciones patronales el 13 de julio, con el comienzo de la novena.
La fiesta de La Magdalena, cuyo día grande es el 22 de julio, comienza con el traslado y quema de la «joguera», y se remata con la interpretación del baile del Rodeo y la danza prima. Su centro neurálgico festivo se instala en la plaza de la capilla de la Santa y la ribera oeste del antiguo puerto llanisco.
En ella se baila la sencilla danza del Pericote en la que un hombre y dos mujeres trazan figuras mientras bailan armónicamente. No faltan cánticos alusivos a la fiesta :
Somos de la Magdalena aunque nos cueste la vida aunque nos pongan al frente cañones y artillería
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